Top menú

Las consecuencias de manejar el móvil conduciendo

Las consecuencias de manejar el móvil conduciendo

 

Los accidentes por distracción provocan el 30% de las víctimas mortales en carretera. Cada año fallecen 500 conductores por esta consecuencia.

 

Los jóvenes son el sector más vulnerable, primera causa de muerte. A pesar de ello, el 43% de ellos “wasapean” mientras conducen, según una encuesta realizada a más de 6.000 jóvenes europeos recogida por el Ministerio del Interior.

 

Si escribimos un mensaje recorremos 660 metros a ciegas

 

Hablar por teléfono (25%), leer mensajes (25%) y enviar mensajes (18%) son las prácticas más habituales entre los conductores españoles cuando van al volante, según la Dirección General de Tráfico. Comportamientos superados por la manipulación de otros dispositivos multimedia (59%) y el navegador (35%).

 

Tres segundos transcurren en una mirada rápida a la pantalla del dispositivo móvil, tiempo suficiente para recorrer a ciegas 100 metros a una velocidad de 120 km/h ó 45 a 50 km/h.

 

Si escribimos un mensaje, la distancia se amplía a 660 metros, el equivalente a circular cinco veces y media por un campo de fútbol de portería a portería.

 

Una acción que implica tres tipos de distracciones: visual;cognitiva, al elaborar el mensaje la actividad cerebral centrada en la conducción se reduce un 35%;  y manual, se aparta una o las dos manos del volante para teclear en el smartphone. Cada vez que un conductor realiza este gesto está multiplicando por 23 la posibilidad de provocar un accidente, según informa la Asociación Americana de Automovilismo.

 

Al provocar un accidente no sólo ponemos en peligro nuestra integridad sino también la del resto de conductores que en ese momento circulen por la vía en la que nos encontramos.

 

Además, debemos ser conscientes que esta práctica esta sancionada con la pérdida de 3 puntos en el carnet y 200 euros, pena económica superada únicamente por los Países Bajos (230 euros).

 

 

, , , , , , , , , , , , ,

No hay comentarios aún.

Deja un comentario